jueves, 12 de julio de 2012

Prometeo encadenado


Bueno, ahora que he terminado la temporada 7 de “Cómo conocí a vuestra madre”

ATENCIÓN SPOILER

y ya se que Barney se casa con Robin

FIN DE SPOILER

...continuaré con este blog... hoy seguimos con las lecciones de mitología, es el turno de (como siempre según la versión que se consulte, que la mitología es muy confusa) el Titán amigo y benefefactor de los hombres, aquel que robó el fuego de los Dioses para que la humanidad pudiera calentarse...

Lo primero es decir que ya teníamos fuego antes, pero como Prometeo engañó a Zeus en el sacrificio de un buey, éste, que siempre fue más bien rencoroso y puñetero, decidió arrebatárnoslo, así que hubo que robar lo que ya era nuestro y nos habían quitado: “quien roba a un ladrón... 100 años de perdón”

Curioso lo de los 100 años, porque Prometeo fue castigado a ser encadenado en el Caúcaso y que un águila monstruosa le devorase el hígado, pero al ser inmortal, cada noche el hígado se le regeneraba, y al día siguiente el águila volvía a empezar... hasta que fue liberado y blablabla


Os preguntaréis a que viene todo esto... pues viene a colación de una mujer (qué novedad!!...) de Eri, por supuesto, dado que en estos momentos no existe otra (ni existirá)

Vale, quitad las caras de asombro y volved a la escuela de Strasberg y Stanislavski, que vuestra interpretación de la sorpresa no ha sido nada convincente...

A lo que iba, con Eri me siento como Prometeo en su condena... y no por que ella sea una condena, ni mucho menos, pobrecita mía, es un ángel sin alas (y espero que no asexuado) una bendición, de hecho en estos momentos es el motor que me mueve a seguir adelante y a no rendirme por ciertas dificultades que ya sabéis quién está causando...

Y me siento así, porque cada minuto sin ella es una tortura en la que, por varias circunstancias, progresivamente me voy viniendo abajo poco a poco... hasta que ella aparece y todo vuelve a ser fantabuloso!!... cada pequeña o gran cosa que va regular, mal, peor, pésimo, lamentable o catastróficamente se  ve enmendada y súpercompensada por ella, es como si cada vez me regenerase, resucitara... como el hígado de Prometeo

En cierta ocasión Eri me dijo:
“No valgo tanto como para pasar un infierno por mi”

A lo que yo respondí:
“Vales tanto como para pasar un infierno en vida y otro después de la muerte!!
Vales tanto como para que el infierno parezca el paraíso sólo con una sonrisa tuya... “

Hoy debo desdecirme, debo rectificar, debo decir que Eri no hace que el infierno parezca el Paraíso con su sonrisa, el Edén ES su sonrisa, mis brazos se sienten inútiles e incompletos cuando no la abrazan, me duelen los labios de anhelarla...
Eri: te quiero, te quiero en mi vida y no quiero que te vayas, si eres tú la que no me quiere, tendrás que echarme de tu vida, porque voluntariamente no me iré nunca...entre otras cosas, porque no creo
que pueda, no creo que me atreva...pero el caso es que quiero quedarme para siempre, quiero que tus brazos sean mi refugio y tus ojos mi único espejo...quiero estar ahí siempre y que tú estes aquí siempre.

Se lo que es el dolor de la ansiedad y la angustia, se lo que es no poder respirar, no poder descansar, no poder pensar en otra cosa y entrar en una espiral de dolor de la que no ves el fin...lo se porque lo he pasado y porque lo paso cada vez que me imagino la posibilidad de que te me escapes como arena entre los dedos.

Piensas en ella y te sale una sonrisa de gilipollas en la cara, se te cae la baba por ella, pasas una crisis de ansiedad, una noche completamente en vela, en la cual no puedes dormir ni un solo minuto, en la cual te asaltan tus mas oscuros demonios...y no puedes dejar de pensar en ella, en pasar toda la vida con ella, en olvidar todos los malos momentos porque...porque te compensa, porque ella es “ELLA”, porque ella es cuanto quieres, cuanto sueñas y aún más, porque no es perfecta, pero es perfecta PARA ti, porque ves el invisible Hilo Rojo del Destino uniéndoos...

No es el momento
No es el lugar
No es el modo
Aún así daría mi alma y mi vida por tener valor
Valor para hacerte dos preguntas
Imagino que las conoces
Dos entradas, más salidas....
Algún día Eri, algún día tomaré tu mano, te miraré a los ojos y te haré esas preguntas...

Esto para mi no es ningún juego, ni ningún experimento, para mi es muy importante, quizá mucho más de lo que imagines o puedas entender a estas alturas... pero lo es.

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