Antes de nada, disculpadme todos (los tres) por tardar tanto en actualizar, pero entre vacaciones, momentos choff, trabajo y ánimo...pues no he estado yo ni muy católico, ni muy musulmán como para escribir...
Ale!...ahora, ¡al turrón!
Se suele decir que todo lo que sube baja (y lo que baja, sube), que siempre que llovió, escampó, que tras la tempestad vuelve la calma, que no escupas hacia arriba...y un sinfín de típìcos tópicos, lugares comunes, frases hechas, aforismos y refranes, profetas de lo obvio, adalides de la evidencia y ventajistas de los juicios a toro pasado...
Siempre he tratado de huir de estas cosas, inclusive para dar consejos, para moderar la euforia o para mitigar las penas... ahora me arrepiento, por mucho que diga que hay que dejar el pasado atrás y que si permites que tu pasado viaje al presente estarás sembrando la ruina de tu futuro...el karma es el karma... y siempre vuelve para morderte el culo.
En los últimos tiempos me he ilusionado dos veces (léase "Alguien 2.0"), en la primera de ellas estaba pertrechado para el fracaso, el rechazo y cualesquiera otras eventualidades que acaecieren (salvo quizá para el éxito, pues lo veía harto improbable) pero la segunda...la segunda ha hecho pupa, estaba ya preparando un post optimista, vitalista, hablando de mi entera recuperación, de la vuelta de la sonrisa franca, sincera, sin retazos de amargura, de la mirada clara, sin enturbiar por los ríos de tinta, sin nublar por el dolor cuando... todo vuelve, como un boomerang, la suerte nos es esquiva, cual Teodosic (apunte friki para los aficionados deportivos)
Esta mañana cuando me levanté podría jurar que estaba completamente recuperado, que Zruspa había vuelto a ser JB, que todo iba bien, que la vida volvía a sonreir, pero al sentarme ante el ordenador vino el dolor que como un lobo muerde las entrañas como al legionario "Novio de la Muerte"
Había encontrado a alguien, alguien real, alguien que me llenaba y que me completaba, que justificaba las lecciones de aritmética emocional de Tennessee Williams, con quien me encontraba a gusto, que reunía todo lo que le pido a "ella" para ser ELLA,feliz... cuando el correo (empiezo a pensar en cerrar todos mis mails, mi twitter, mi blog...últimamente todo el mal dimana de un pc), el correo me arrebataba esa felicidad, ese brillo de la mirada esa sonrisa... sin más explicaciones, ella desaparecía, se disculpaba sí (¿pero qué forma es esa de hacerlo?), me deseaba lo mejor, afirmaba muchas cosas de las que me había dicho (el famoso "no eres tú...), me deseaba lo mejor, pero desaparecía de mi vida y me dejaba roto por dentro y "like the cows to the train" or "a shit at the sun"...
Y aquí nos hallamos de nuevo, pensando si acaso los que perdimos al que, en otro momento, juzgamos como el gran amor de nuestras vidas estamos condenados por la eternidad, "ad nauseam" a vagar solitarios por este Matrix creado entre todos y trufado de mentiras, infidelidades, traiciones, sinsabores y desencantos, si acaso es que perdimos nuestra oportunidad de ser felices y no hay segundas oportunidades
Cuando seáis felices aferraos a ello, disfrutadlo, no lo dejéis escapar... porque cuando se va la felicidad y vienen el dolor, la depresión y la soledad interna estos siempre vuelven, cual boomerang, los momentos buenos no son más que un sueño, un ardid de nuestra particular prisión sentimental para que recuperemos la esperanza... y, hermanos, la esperanza es el primer paso por la autopista de la desesperación
